Violeta Horcasitas, el arte de ser mujer

¿Cómo es ser mujer en el campo del arte? Una curadora nos habla sobre los retos del arte contemporáneo, sobre la realidad de la mujer en México y más. Conócela en esta entrevista.

Por Fashion Week México


El arte siempre la había fascinado. La reflexión profunda sobre temas cotidianos la llevaron a cuestionar el presente de una sociedad como la mexicana, las instancias gubernamentales y el constructo del museo como uno de los espacios de exhibición artística más validado.
Hoy es una curadora independiente que analiza diversas vertientes del arte contemporáneo y que, conoce las dificultades que implica esta escena. Así, es fundadora de Satélite, un proyecto que cuestiona el papel del museo y lo confronta con la realidad de los artistas mexicanos.
Es también, una mujer que reconoce las dificultades y estigmas normalizados que el género padece en pleno 2017, ya sea en el arte o en la vida cotidiana. Hablamos con ella para conocer a fondo sus puntos de vista sobre su profesión y sobre esta revolución inminente.

Mercedes-Benz Fashion Week México: ¿Cómo llegaste al mundo del arte y de la curaduría?
Violeta Horcasitas
: Empecé trabajando en festivales de cine como Expresión en corto y FICCO. Luego trabajé en el Museo Jumex, donde estuve por seis años en el área de Investigación y Programas Curatoriales. Ahí trabajé con Michel Blancsubé, quien entonces era jefe de Registro y curador. Yo estudié comunicación, pero creo que el interés por el arte siempre estuvo ahí. En algún momento pensé estudiar cine, pero después de trabajar en [el Museo] Jumex tuve la inquietud de continuar en el arte. Fue después de trabajar con varios curadores ahí que me di cuenta de que eso era lo que quería hacer. Mi primera exposición fue en un espacio cercano a mi casa, donde algunos artistas tenían sus talleres, eso fue cuando El Centro Histórico estaba en plena gentrificación. Casi al mismo tiempo (un poco antes, tal vez) Miltos Manetas había iniciado un colectivo llamado neen, un proyecto de no artistas haciendo arte desde websites. Cuando lo conocí, me pareció un proyecto increíble: la red como formato, como lienzo. En esa exposición, incluí a varios de ellos y a otros artistas locales que conocía, fue una exposición muy íntima. Después de esa primera experiencia decidí irme del Museo Jumex, porque lo que seguía era continuar siendo asistente curatorial y yo quería hacer más cosas por mi cuenta. De ahí, trabajé como curadora en La Tallera con Taiyana Pimentel y Analía Solomonoff en Cuernavaca. Después de eso fue que decidí comenzar Satélite, ya tenía tiempo preguntándome sobre las dificultades para un curador desde la institución, ya fuera esta privada o pública. Creo que de ahí nació Satélite, proyecto que se centra en intervenciones efímeras, acciones cortas que proponen los artistas dentro o alrededor de los museos. Hasta ahora, ha sido muy satisfactoria la experiencia de trabajar de dialogar con ellos, de cuestionar la institución del museo como tal, de forma crítica y reflexionar, cuáles son las situaciones que el museo no está viendo sobre su propio espacio. Hay acciones que pueden ser más poéticas y no necesariamente buscar la confrontación. Por otro lado, sigo haciendo curadurías tradicionales, de cubo blanco o galería (por llamarlas de algún modo), pero lo que más me interesa en realidad es jugar y experimentar con los formatos, por ejemplo como en Puras Cosas Nuevas en Pantalla Blanca que es una exhibición física y virtual al mismo tiempo.

MBFWMx: ¿Cuál es tu percepción sobre la presencia de mujeres en el arte?
VH: En una entrevista para El País, en la cual Nina Menocal, Sofía Mariscal y yo dialogamos, decía Sofía que muchas de las galeristas, directoras de los museos y curadoras son mujeres. El otro lado de la moneda es que, la mayoría de los artistas exhibidos, son hombres. Como en todo, el tema del feminismo es transversal, no hay espacio de la vida en donde no esté presente ese problema y esa lucha. Invité, desde Satélite, a Estereotipas a hacer un vídeo y a partir de ello, vi la lista de artistas presentadas en una feria de arte y sólo el 20% eran mujeres. No es algo que la gente se pregunte de antemano, aunque es necesario, ni modo, aunque suene a una especie de checklist. No me encantan las cuotas, a nadie le gusta que sean obligatorias, pero son necesarias todavía, lamentablemente. No creo que el problema esté en el número de curadoras que hay, sino los estereotipos que reproducimos. Yo misma, hace años pensaba que la existencia del Museo de la Mujer estaba mal, implicaba excluir al hombre, pero creces y te das cuenta de que las cosa no son tan simples y que se vuelven parte de un tema de disparidad invisibilizada. Desafortunadamente, hay mucha gente que piensa así, para cambiarlo, y digo, ya no para cambiarlo, para darnos cuenta al menos, tendríamos que hacer toda una clase de historia que mucha gente no está dispuesta a escuchar. Hay una predisposición que se tiene desde el arte al tema feminista: que es de flojera, que es de drama y demás. En la vida diaria incluso amigas mías, aseguran nunca haber sentido la discriminación, y qué bien por ellas, pero eso no quiere decir que no exista la discriminación, ni que no estén en incremento los feminicidios o el acoso. Estamos en un momento muy importante, la gente ya habla sobre esto. Es vital que la gente señale, lástima que esto suceda más en redes sociales, un círculo al que sólo unos cuántos tienen acceso.

MBFWMx: ¿Crees que hay una disparidad entre los curadores hombres y mujeres?
VH: En número de curadores no, en sus selecciones sí. Hay muchos curadores que solo trabajan con artistas hombres, y aunque ha comenzado a cambiar, sí, hay curadores que actúan como “El club de Toby”, o sea sólo admiten hombres. A mí me ha pasado, me preguntan por los artistas más importantes de México y, los primeros nombres que me vienen a la cabeza, son de hombres, porque son los que más se mencionan, los que más visibilidad tienen en medios y es muy sintomático. Eso habla de falta de investigación y reflexión de por parte de nosotros como curadores. Tengo ganas de hacer un proyecto con mujeres para galerías y museos por cada año. A ver.

MBFWMx: ¿A qué retos te has tenido que enfrentar como curadora?, ¿crees que hace una diferencia si es una mujer o un hombre quien cura una exposición?
VH: Es un tema transversal, en realidad sucede esto todo el tiempo, no sólo en el arte. Si hablamos en general sobre retos en curaduría, mencionaría que hay mucha falta de interés por la crítica aún entre colegas, no hay gente que diga realmente su opinión en el mundo del arte. Pasan las exposiciones, y los medios repiten un boletín de prensa, pocos periodistas se detienen a ver el fondo de las propuestas. Eso es un problema. Hace falta que los curadores se enfrenten a la crítica constructiva y que se cuestione el discurso, los textos y demás.

MBFWMx: ¿Cuáles son los retos del arte contemporáneo, una rama del arte que ha sido muy cuestionada y poco comprendida?, ¿cómo es la figura del curador?
VH: En la primera pregunta, hay una cosa interesante, el arte llega ahora a mucha más gente, los medios de comunicación y las redes lo han acercado a un gran público. Y aunque en cierto sentido, sigue siendo para las élites, el arte también ha cambiado y ampliado sus públicos. Por otro lado, en México la educación básica muy poco atiende el tema en las escuelas. El arte se queda como algo lejano para los estudiantes, los niños lo ven como algo inalcanzable, que no se entiende y no los toca. Ahora sobre la figura del curador, este tiene un rol muy complejo que va entre hacer vínculos con los museos, con los artistas, ocuparse del diálogo entre piezas y hacer que los conceptos de la exposición lleguen al público. En los museos hay áreas de mediación que justo se ocupan de esto, pero a veces lo hacen de manera independiente a lo curatorial, creo que se debería trabajar de la mano con los curadores en esta empresa de mediación. La gente está enojada con el arte contemporáneo, porque se encuentran con la parte más vacía y frívola, con esa parte que los medios de comunicación explotan, las más mediática y superficial. No es culpa del arte, es importante hacer notar que hay una gran diferencia entre el mercado del arte y el arte en sí.

MBFWMx: ¿Crees que ha cambiado la percepción de los artistas mexicanos y la escena de arte a nivel nacional e internacional?
VH: En México hay una escena con mucho movimiento y a veces no lo notamos. Hay mucha gente que viene y se impresiona con ese movimiento. Hay excelentes artistas mexicanos. No sé si se desde el exterior se pueda tener una percepción completa y justa porque generalmente destacan solo algunos. Por otro lado, es muy compleja la escena, apela a una endogamia muy rara, de grupos de trabajo muy definidos: artistas sonoros, pintores, espacios independientes, creo que hay que ir rompiendo eso y de algún modo sí creo que se ha hecho últimamente. En general, el nivel del arte nacional es bastante sólido.

MBFWMx: ¿Cómo ha evolucionado el papel de la mujer en el arte?
VH: Más que haber evolucionado, porque artistas mujeres han existido siempre, se han visibilizado. Pienso en Gertrude Stein, que además de ser escritora tenía un salón (Salon de Fleurus), donde ya a principios del siglo XX hacia curaduría, invitaba a artistas, era una gestora, productora y curadora, una feminista. El papel siempre ha estado ahí, latente, pero ahora se han empezado a redoblar esfuerzos y abrir más puertas. Lo que nos toca es seguir demandando espacios. El papel es ese, hablar del tema, hablar de una problemática de la que no se quiere hablar, y quitarnos de la cabeza que sólo es un problema de números. El papel es continuar y seguir abriendo camino. Como tarea personal, cada vez que hago un proyecto reviso el porcentaje de mujeres, checo si hay más artistas trabajando sobre el tema en el que estoy, corroboro si esa inclusión e igualdad de género de la que hablamos ya es obvia y natural, dándome cuenta de que no lo es. Y entonces seguir trabajando por eso.

MBFWMx: Estamos frente a un nuevo movimiento feminista, ¿crees que hay límites para este tema en el arte?
VH: Yo creo que el feminismo es transversal, atraviesa todos los procesos de la vida cotidiana. En todos los lugares está implícito. Hay muchos feminismos, hay que aclararlo, muchas mujeres se plantean desde lo radical, pero me parece que la pregunta es: ¿esto sería igual para un hombre? Si la respuesta es no, hay que luchar por ello. Es difícil y cuesta mucho aceptarlo, porque habla de soltar muchos privilegios que tenemos, a cambio de libertad.

MBFWMx: ¿Crees que has cerrado las brechas para las generaciones más jóvenes?
VH: Pues ojalá. Satélite me gusta porque es un proyecto desenfadado y orgánico. Aunque no ha sido nada fácil, ha sido impulsivo en el sentido de ir en contra de la burocracia que supone hacer una exhibición. Para mí los museos son espacios muy importantes, pero también me invitan hacerme la pregunta: “¿por qué queremos seguir exhibiendo en museos?” Los museos, además de preservar colecciones y resguardar obras también reproducen historias congeladas de la historia bajo la visión de ciertos grupos. Si haces un proyecto que desafíe ese espacio se abren diálogos, voces y retas esa historia que se cuenta en los museos. Creo que los más jóvenes están haciendo esto también.

MBFWMx: ¿Cómo es ser mujer en México en 2017?
VH: Es estar en constante lucha con los propios pensamientos, con la sociedad, con lo que has aprendido en la infancia y en tu familia. Es cuestionarte y buscando no inmediato, si no a futuro. Es cansado, ¿no? Creo que es un compromiso, no para las futuras generaciones, también para nosotras mismas. Si hubiera sucedido todo esto antes, nuestra situación sería muy distinta. Aun así hay que agradecer a las que antes empezaron esto.

 

 

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