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Hablemos del presente de la mujer

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 ¿Qué significa ser mujer en el siglo XXI? La respuesta tiene muchas aristas, cada una de ellas, compleja y fascinante. Sin embargo, poner sobre la mesa las problemáticas y los avances del propio género permite palpar hasta dónde hemos llegado, cuánto nos falta por avanzar y descubrir, con sorpresa, que aún queda mucho por explorar. Ana Victoria García Álvarez es una de las mujeres más conocidas en el ámbito empresarial. No ha sido coincidencia. Su visión de negocios, de liderazgo y del propio género la llevaron a crear Victoria 147, una incubadora y aceleradora de empresas fundadas por mujeres. Exploramos su visión.

Loyda Muñoz: ¿Cómo nace Victoria 147?
Ana Victoria García: Nace cuando se detectó que no hay representación de la mujer en el ámbito empresarial y entonces México se está perdiendo de talento, porque hoy las mujeres, a pesar de que se capacitan, no llegan a impactar económicamente en el país. Así comencé una plataforma reúne, empodera, capacita y potencia a mujeres que trabajan.

Tenemos dos líneas, una enfocada a emprendedoras y otra enfocada a todo el sector corporativo, en emprendedoras, tenemos un camino que traza distintos programas de acuerdo a las diferentes etapas de las emprendedoras, ya sea en la etapa inicial con una idea, dónde las ayudamos a aterrizarla, convertirla en un proyecto, en un modelo de negocios y que realmente comience a ser una empresa o emprendedoras que ya empezaron y no le ven pies ni cabeza, o están perdiendo dinero, o que están totalmente consolidadas, pero quieren dar el siguiente paso a acelerar sus negocios.

Existen ambas partes: de incubación y de aceleración. Toda la capacitación que va en ese proyecto, además de formar una comunidad de la que son parte y en la que fomentamos el networking, alianzas, asociación, compartir. Y, ¿cómo hacemos o damos estos servicios a las emprendedoras? Con una red de mentores, los llamamos fellows, que son directores, socios, dueños de empresas que tienen un expertise o trayectoria trazada y lo vinculan con otras emprendedoras.

Y, el segundo camino es con corporativos. Creemos que si queremos cumplir la misión de Victoria 147 —redefinir el concepto de la mujer actual— tenemos que ir en un ecosistema, impactando a mujeres para que se impulsen y sean emprendedoras, pero también dirigirnos a aquellas que trabajan en corporativos y hacer que la empresa cambie su metodología, su forma de hacer negocio con su talento, entonces, enfocarnos en hombres y mujeres para crear esquemas de equidad, que el mejor talento crezca y no haya esta disparidad salarial, ni estas prácticas que van en contra del crecimiento de la mujer.

Sobre el nombre, me gustaba lo que significa la palabra victoria, no sólo por mi nombre, y quise poner un apellido y surgió por dos cosas: inicié en Ámsterdam 147, mi casa, y me gustó el significado de numerología, el 1 significa la persona, 4 es balance y 7 es búsqueda de la perfección.

 

LM: ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta una mujer en el ámbito empresarial?
AVG: Los retos son muchos, uno de ellos es la forma de pensar de las mismas mujeres, muchas de ella se frenan sin siquiera tener el reto enfrente y creen que deben estar más capacitadas de lo necesario para poder tomar cualquier proyecto. A veces, las mujeres son las que se van rezagando, hay que creérselo y cambiar este mind set. Y otro reto son los estigmas y paradigmas alrededor de los roles de género, desde la conceptualización del hombre como proveedor y de la mujer como encargada de la familia. Eso ya se está rompiendo.

Asimismo, el tema de infraestructura alrededor de la sociedad, es decir, las empresas no tienen la flexibilidad ni la visión humana de ofrecer a las mujeres, sobre todo cuando se convierten en mamás, los beneficios o prestaciones necesarios para seguir su carrera profesional. En cuanto a políticas públicas, no hay suficientes, pero todas se destinan a la mujer y los beneficios, obligaciones, responsabilidades también tendrían que contemplar al hombre, romper esquemas, que haya esta apertura para que la responsabilidad social sea de ambos. No hay suficientes guarderías, ni la calidad que se necesitan, ni horarios comprensivos en las escuelas, hay un tema de infraestructura que tendríamos que cambiar para que, logísticamente, fuera mucho más sencillo el repartir roles.

 

LM: ¿Cómo visualizas a la mujer mexicana del siglo XXI?
AVG: La mujer mexicana está despertando, está levantando la mano, está poniendo más ideas sobre la mesa, tiene una visión mucho más ambiciosa que antes, no se quiere quedar en un autoempleo casero y está creando empresas. Sí creo que se da cuenta que le toca romper esquemas al ser autosuficiente e independiente. Hoy la veo en un momento de descubrimiento de ella misma y de rompimiento social.

 

LM: ¿Cuáles han sido los hitos ves que nos han traído hasta aquí?
AVG: Yo creo que es un camino que se ha recorrido históricamente desde hace mucho, empezamos a votar en la década de los cincuenta, entonces yo creo que estos hitos como el voto a la mujer que parece muy evidente pero antes no lo era, y marca un antes y un después porque tocan fibras sensibles. El día de la mujer es muy controversial porque creo que hoy se conmemora que, históricamente, hemos tenido que luchar por llegar hasta acá, y necesitamos un recordatorio, aún nos falta mucho por hacer, entonces es un hito de decir: unámonos todos, entendamos las razones de por qué existe este día.

Empresarialmente, el hito más grande son estas mujeres que llegan a ser cabezas y role models para alguien más, el decir “si ella puede yo también puedo” marca un antes y un después en la historia de cualquier mujer.

Y, con los movimientos que están surgiendo, como Time’s upMe Too, criticables o no, abren una conversación sobre temas que antes se daban por hecho, pero hoy están en la agenda, para bien o para mal. Toca que no sólo las mujeres, se cuestionen cuáles son sus derechos, qué deben exigir y qué deben buscar. Por ejemplo, en la marcha de Washington, ser parte de este fervor y no sólo hablar por hablar, sino realmente hacer que el mundo sepan y nos volteen a ver.

 

LM: Estamos en un momento clave: hay conversaciones que creíamos superadas, pero de pronto, por factores de otra índole, parece que retrocedemos. ¿Cómo romper estas fronteras de una manera definitiva y abrir otros diálogos en otra dirección?
AVG: Yo creo que nos asustó qué podía suceder con los cambios alrededor del mundo, pero hay una democratización de voces, de medios, de poder y entonces, aunque una figura con peso político o económico, la sociedad tiene un contra peso mucho más fuerte, ya no se trata de lo que una sola persona dice y los demás obedecemos, sino que realmente se da una tonalidad de grises en este blanco y negro. Se comienza a elevar la voz, al menos allá afuera.

No creo que estemos retrocediendo, creo que estamos en un proceso de luchar para que no haya no ir hacia atrás. Una forma de hacerlo es cuestionar las forma de pensar, a veces aceptamos el estatus quo, el primer paso es preguntar si estamos de acuerdo o no. El segundo es ser congruente, hoy tenemos que ser responsables de nuestras acciones en todo tu contexto. Y tres, que lo fomentes o generes un efecto multiplicador en tu alrededor, con el círculo de influencias que tengas: dar un ejemplo, inspirar, dar un libro, todo eso puede cambiar la vida de muchas personas y pueden sumarse.

 

LM: ¿Para ti qué es o qué debería ser la equidad?
AVG: No somos iguales hombre y mujeres. Biológica, física y emocionalmente somos distintos, pero creo que la equidad esta mas enfocada a que todos tengamos igualdad en oportunidades. La equidad es un tema de justicia y de libertad para todos, hombres y mujeres. Asimismo, este discurso libera a los hombres de muchísimas cosas, por ejemplo, de esta responsabilidad ser proveedores, repartimos responsabilidades, somos independientes y creamos sueños juntos, o sea, somos un equipo.

 

LM: ¿Quién te inspira?
AVG: Ver a una Olivia Medina, a una Ale Higadera, a una Tatiana Bilbao, a una Vanessa Guckel de Cihuah, a una Sandra Weil, me inspira. También mi hermano es alguien a quien siempre volteo a ver, tiene una filosofía de vida que quisiera replicar en mí.

 

LM: ¿México te inspira?
AVG: Claro. Me inspiran sus mujeres, su gente. Victoria 147 nació con esa intención: hacer que las mexicanas destaquen en los ámbitos que desean. Además, me encanta mi país, la comida, lo genuino, lo cultural de México.

 

LM: ¿Cómo demostrar que no hay sesgo de género en disciplinas como moda?
AVG: El rompimiento va cuando alguien se “sale del huacal” y empiezas a ver estas personas rompen paradigmas: mujeres astronautas, científicas, astronautas, ingenieras, todo. Los sueños no parten de algo inexistente si no de algo que ya existe, empecemos a tener referencias diferentes para borrar estos prejuicios, estos paradigmas y, a largo plazo, van a cambiar.

 

LM: ¿Cómo esperarías que se viera el México del futuro y las mujeres insertas en esta realidad?
AVG: Filosóficamente, me gustaría que Victoria (147) dejara de existir como existe ahora, porque eso quiere decir que ya no estamos hablando del tema. Ojalá en algún momento esto mute a que, claramente sea una red que potencia mujeres, pero que sea por el gozo de estar entre mujeres, me gustaría ver que ya no estamos hablando de lo mismo, que ya no hay una brecha salarial, que no hay una brecha de género, ver a parejas discutir de manera pareja temas tan complejos como los hijos, por ejemplo, quién se lo lleva al trabajo y que realmente todos tengamos la libertad de diseñar nuestras vidas sin un prejuicio social.

 

Texto | Loyda Muñoz
Fotos | Luis Meza