CDMX

CDMX >

Eat > Blanco Colima

Blanco Colima

image

Una joya escondida en el centro de la Colonia Roma, en la Ciudad de México, tanto por su arquitectura como por su apuesta gastronómica. Sin embargo, Blanco Colima se ha perfilado como, más que un restaurante, un centro de reunión para creativos y disciplinas. 

Esta casa porfiriana, cuenta con diferentes espacios para apreciar la gastronomía, el arte y la cultura. Por eso, tiene tres diferentes áreas: “Lázaro”, “Bar Blanco Colima” y “La Galería”.

 

El “Bar Blanco Colima” tiene una atmósfera lounge, donde la coctelería es preparada por los baristas más talentosos de la Ciudad de México para crear sabores explosivos e interesantes. La música en vivo (aunque no importa si en el fondo suena un playlist, mantiene el mood del lugar) está curada por expertos para que la experiencia se mezcle con los alimentos y bebidas de manera armónica. 


Así, al interior de “La Galería” el concepto de Blanco Colima se mantiene en estado puro. Aquí, el arte y la cultura, lo acaparan todo. Este restaurante afronta el reto de reunir pasado y presente debajo de un mismo techo: los motivos porfirianos, los candelabros y los ventanales con colores intensos roban la atención, pero contrastan con mobiliario contemporáneo. Por último, “Lázaro” es considerado como un espacio de fine dining, donde el contraste entre lo histórico de la casa y lo moderno del cuarto, crean un espacio elegante y armónico con una carta protagonista.

 

Dentro de la experiencia culinaria hay cuatro imperdibles. La primera es la Bistro Burger con foie gras, cebolla caramelizada, queso gruyere y tocino, una mezcla de sabores dulces con salados que acentúa la unicidad del tocino y equilibra el sabor intenso del queso. 

 

Para continuar, la ensalada de rúcula con betabel y burrata, bañada con reducción de vinagre balsámico y aceite de trufa es el espacio perfecto entre la entrada y un platillo fuerte por sus sabores nobles y un justo medio de condimentos. Así, el paladar está listo para el tataki con salsa ponzu de habanero, un intermedio picoso y un viaje por continentes gracias a los sopes de pescado al pastor con piña aguacate y cilantro.

 

Por último, un volcán de chocolate hecho en el instante y que, al hundir la cuchara en él, el remordimiento se acaba. La combinación de sabores tan distintos crean una comida inigualable, en la cual, todos los ingredientes compaginan y hacen saber que como Blanco Colima no hay dos.

 

Blanco Colima
Colima 168, Roma Norte, Ciudad de México
//blancocolima.com/