CALL ME JUKA!

Estamos acostumbrados a ver imágenes de moda en todos lados, pero no siempre somos conscientes del esfuerzo que implica producirlas. Quisimos platicar con personajes que están modificando a la industria local desde diferentes áreas y así reconocer su talento y experiencia.

Por The Guest Magazine

Juan Carlos Plasencia (JUKA).

Estilista

Ciudad actual de residencia: CDMX.

Pasión por la moda. Juka ha sobresalido por su estilo único que se enriquece con sus  historias. Platicamos para conocer más de su trayectoria.

Andrea Cenobio: Primero queremos saber un poco de tí ¿Que estudiaste y como empezaste tu carrera de estilismo?

Juka: Mi gusto por la moda empezó desde que estaba en la primaria. Mi abuela cosía y era de alguna forma mi niñera entonces, en lo que llegaba mi mamá de trabajar, mi abuela cortaba y cosía en la sala. Me encantaba ver todo lo que hacía o verla probar las cosas, al ver cómo armaba toddo frente al espejo. Creo que me transmitió ese gen de no sólo la ropa, sino de armar un look en total; tomar en cuenta el cabello, el maquillaje, etc.

Cuando yo era niño, me tocó el boom de las Spice Girls y me acuerdo que yo tenía mi cuaderno de dibujo lleno de plataformas como las que usaban. Me encantaba jugar a diseñarles los zapatos. Me acuerdo que le dije a mi mamá que quería estudiar diseño de moda y mi mamá dijo: “¡No!” Como  apenas estaba en la primaria mi mamá me daba el avión y me decía que tenía que ser arquitecto. Me acuerdo que una vez me desperté y le dije: “Mamá, quiero trabajar en algo donde yo le diga a la gente que es lo que se tiene que poner”,  pero me tiraba de a loco.

A.C.: Entonces, ¿ya tenías una idea de lo que era el estilismo?

J: Sí,  sin tenerlo tan claro todavía. Pasé a secundaria y luego a una preparatoria técnica en donde estudie diseño gráfico.  Mis papás empezaron a ceder un poco y dijeron bueno no arquitectura pero diseño gráfico. Para ellos el problema de que yo estudiará diseño de moda era que  no era una licenciatura. Luego salí de la prepa  y me atrasé a propósito con los trámites para la universidad, no estudié durante seis meses. Empezaron a pensar que si no me dejaban estudiar lo que quería jamás iba a entrar a la universidad y justo en ese momento se abrió una licenciatura en diseño de moda.

A.C.: Estuviste justo en el momento indicado.

J: Sí, fui corriendo con mis papas y les dije: “Miren hay cedula profesional y título”.

A.C.: Si, lo que les preocupaba, se solucionó.

J: Exactamente. Aunque mi cédula profesional y mi título están debajo de mi colchón, nadie me los ha pedido para nada, pero ahí están.

A.C.: ¿Crees que todo lo que aprendes en la carrera te forjo a ser quien eres hoy o es más por lo que tú has construido?

J: Sí, la escuela lo que hizo fue volverme a enrolar. Me dio las bases para desarrollar lo que yo quería ser. Estudié diseño de moda en una escuela en Guadalajara que se llama Centro Superior de Moda Edith Martin. Los programas escolares en ese entonces duraban dos años y salías como técnico pero esta escuela aumentó dos años más de especialidad en estilismo y así se volvía carrera. Lo que me llama más la atención del estilismo es que podía hacer algo distinto todos los días. Cuando platicábamos en mercadotecnia todo me parecía muy metódico y cuadrado, yo decía: “¡no!” Un día quiero ser hombre, un día quiero ser mujer. Eso es algo que sí te da el estilismo, un día puedes hacer algo comercial, otro día puedes hacer algo editorial y muy experimental.

A.C.: ¿Entonces tú crees que tienes algún estilo en específico?

J: Yo creo que sí pero es complicado empezar a describirlo como concepto. La manera en que armo algo es natural en mí. No lo tomo conscientemente de algún lugar, ni es súper estudiado. La gente que sigue mi trabajo, creo que sí reconocen que es mío cuando lo ven.

A.C.: Si o sea si te plasmas en tu trabajo.

J: Sí, en el trabajo creativo, obviamente el trabajo comercial y esas cosas pueden seguir más una línea prescrita.

A.C.: Para quién no lo tiene muy claro: ¿qué hace realmente un estilista?

J: Pues debes de saber un poco de todo, al final eres un director creativo. Tú tienes que decir cómo quieres que se vea la modelo o la imagen. No necesariamente entras en detalles. Aunque aprendí mucho de esto en la escuela, no se compara con la experiencia.

A.C.: ¿Cómo ves la cultura de la moda en México? ¿Crees que las marcas realmente se estén posicionando localmente?

J: Yo creo que sí. De Guadalajara a la Ciudad de México hay una diferencia enorme. En Guadalajara las cosas están un poco atrasadas. Cuando llegué a DF me di cuenta que venía con ideas medio provincianas idealizando la ciudad, los showrooms, pensando que todo iba a ser más padre. Pero cuando llegas acá te das cuenta que también la gente se sigue topando con problemas similares y empiezas a pensar en qué sigue. A lo mejor ir a otro lado a trabajar dónde de nuevo crees que ya no asa lo que acá. La verdad es que en todos lados te vas a encontrar con algo que te frene.

Creo que México va súper encaminado, tiene casos de éxito y todo el mundo está más abierto a entender nuestro trabajo.

A.C.: ¿Le está dando valor a estas profesionesHoy la moda que se vende en masa es blusa y un par de jeans.

J: Pero eso es lo que la gente está acostumbrada a entender por moda. A mi mamá cuando le preguntan sus amigas a que me dedico, les dice que soy  estilista, y no les cabe otra cosa en la cabeza que no sea el corte de cabello. Cada vez lo van entendiendo más pero mínimo ya conocen más el concepto de diseñador. O sea que no es costurero,  sino la cabeza creativa: A lo mejor ya separan quién cose y quién diseña pero allá mi mamá les dice bueno es diseñador de imagen, como para que empiecen a entenderlo. Aún falta que la gente entienda cuales son los oficios que hay detrás de la industriaa y que vea que no solo existen los diseñadores. Además estudiar moda está de moda.

A.C.: Para ti ¿qué es esencial a la hora de vestir en una editorial?

J: Los zapatos

A.C.: Muchísimos estilistas no le dan importancia a los zapatos y no llevan variedad.

J: Lo puedo entender porque a lo mejor la modelo no trabaja bien. Así que lo más fácil y lo que siempre sale bien es hacer plano americano -como de media pierna para arriba. Pero intervienen muchos factores para que una foto de cuerpo completo funcione, a lo mejor los zapatos no están tan chidos (…), pero si hay algo en lo que me fijo entrando en cualquier lugar es en los zapatos de la gente.

A.C.: ¿Qué recomendación darías a la gente que quierea entrar a la industria

J: Solo puedo pensar en mi caso en específico, o sea yo hago lo que me gusta y vivo de lo que siempre quise hacer. No puedo visualizarme en otra situación, yo siento que la moda es un trabajo que no se puede aprender; lo traes, eres sensible y lo entiendes o no. No se puede forzar.

A.C.: ¿Qué opinas de la gente que argumenta sobre la moda conceptual: “eso jamás me lo pondría”? 

J: Creo que lo dicen porque no lo entienden. Si una persona que se quiere dedicar a esto opina eso pues está muy equivocada de donde debe de estar. Se trata de tener siempre la mente abierta y recibir toda la información que puedas.

Me acuerdo que había 2 chiquillas en mi salón que eran las de la tarea y las costuras siempre perfectas. Se esforzaban mucho pero al final terminaban enojadas porque éramos otros dos -que no le dábamos tanta importancia a las cosas técnicas que ahora no uso y que preferíamos desarrollar la parte creativa- a quienes los maestros aplaudían. Esa puede ser mi recomendación, no clavarse tanto en la parte técnica, o sea está bien que lo sepas, pero es indispensable explotar la creatividad.

A.C.: ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

J: Mi parte favorita de cuando trabajo es cuando ya estoy en las fotos. Aunque amo lo que hago, siempre hay una parte que no me gusta tanto: recoger las cosas o entregarlas, tener el estrés de que algo le pueda pasar a una prenda. Pero estar en la sesión y tener todo en el rack y que el look que ya armé lo lleve la modelo es increíble.

A.C.: Cuéntanos alguna anécdota chistosa

J: Pues es que siempre me divierto en mi trabajo, porque procuro que mi equipo de trabajo sea siempre gente con la que me entiendo y que sean amigos. Siempre me estoy riendo en el trabajo.

A.C.: Mucho de lo que nos enseñan sobre moda en las escuelas, tiene que ver con referencias extranjeras y casi no vemos lo local. Lo que sabemos de moda mexicana es por lo que leemos o investigamos aparte y las redes sociales. ¿Crees que tenemos identidad en la moda mexicana?

J: Yo creo que no lo incluyen tanto porque no es algo definido.  Es muy dificil decir: “esto es lo que nos define como moda mexicana”.  Estamos influenciándonos de todos lados y no hay intención en que sea algo solo propio. No hay historia de la moda en México tal cual porque somos un país colonizado. La noción de moda llegó desde el principio de otro lado y se fue adaptando a los tiempos. La moda contemporánea mexicana extrae elementos de todos lados pero creo que también así somos como cultura.

A.C.: ¿Qué es lo que más te gusta: celebridades, editoriales o comerciales?

J: Celebridades no, las odio, porque no me gusta convencer a la gente. No me gusta vender siempre tener que decirles: mira esto es lo que se te va a ver bien. No vas a cambiar el gusto de alguien y cuando empiezas a hablar del gusto personal como de lo que tú crees que se te ve bien las cosas se vuelven difíciles. He tenido varias malas experiencias con chicas. Lo que más me gusta son las editoriales obviamente, yo quisiera hacerlo todos los días y lo comercial es lo que te da dinero.

A.C.: Trabajas con Reik¿Es fácil separar tu gusto del de ellos?

J: A lo mejor como son hombres es más fácil pero mi trabajo es una extensión de mí. Integro siempre más de mi gusto en ellos, pero a la hora de que se los enseño me dicen esto no, mejor esto y ya les voy agarrando la onda y a la hora de elegir ya pienso más en lo que les funciona y lo que no.

 

Foto : David Suarez

Texto : Andrea Cenobio,Valeria Villa

Corrección de estilo: Rodrigo de Noriega

Cortesía: The Guest Magazine

 

 

 

 

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